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No quiso abortar incluso después de ver la Eco de los 3 meses y después quedó alucinada con la nota de un extraño

Sara Heller y su marido Chris Eidam quisieron formar una familia y cuando supieron que iba a ser padres su felicidad era grandiosa. Desgraciadamente cuando fueron al médico y le hicieron una ecografía le vieron que el bebé tenía un labio leporino bilateral y trastorno de pérdida de cromosoma que era un defecto congénito. El doctor les sugirió que lo mejor era que abortara pero para esta pareja esa opción no existía ya que su bebé tenía el mismo derecho de nacer que cualquier otro bebé.

Brody nació y era un niño muy tierno y dulce. Sus padres no estaban avergonzados por su aspecto físico sino que se sentían muy orgullosos de su hijo. En las redes sociales compartieron muchas fotos y obtuvieron muchas felicitaciones aunque por desgracia también tuvieron comentarios muy dolorosos. Uno de los comentarios fue de un chico que dijo lo siguiente: “¡¿Qué diablos le pasa en la cara a tu hijo!?”

Sara le dijo que tenia una malformación y que debería de medir sus palabras porque eran muy hirientes y que había que tener consideración con las personas que se ven diferentes. Los padres se dieron cuenta que existían personas que se burlarán de su bebé pero eso no quitaba que se sintieran desconcertados. Esa malformación solo tenía solución con una carísima operación pero sus padres no contaban con los recursos necesarios.

Cuando transcurrieron 3 meses desde su nacimiento, Sara lo llevó a una cena con unos amigos y una camarera se le acercó y le dió una nota que un hombre que estuvo atento al bebé le entregó. Era un cheque de mil dólares y en la nota decía: “Para tu hermoso Bebé”.

No supieron los padres como reaccionar, pero después entendieron que ese dinero de aquel anónimo era la forma en que el cielo les hacia saber que todo estaría bien en su familia. Con ese dinero hicieron un fondo de ahorros y donaciones con solo la esperanza de recaudar el dinero necesario para la cirugía de su hijo.

Hoy en día el pequeño ha sido operado ya en dos ocasiones y aunque le faltan otras intervenciones, sus padres saben seguro que el futuro de Brody está lleno de luz y alegría.